Cuánto cuesta mantener una página web
El coste de mantener una web depende de cómo está hecha y de cuánto cambia. Qué incluye, qué factores pesan y cómo lo planteamos.
Cuánto cuesta mantener una página web
El coste de mantener una página web depende sobre todo de cómo está construida, de cuánto cambia y de lo crítica que sea para el negocio. Hay que sumar dos partes: los costes fijos de tener la web en marcha (alojamiento, dominio, licencias) y el trabajo técnico que la mantiene segura y funcionando, que es lo que se suele llamar mantenimiento. En Devyond, por ejemplo, mantenemos las webs WordPress mientras preparamos su migración con bolsas de horas, desde 500 € + IVA la bolsa de 10 horas, que cubren las actualizaciones, las copias, la seguridad y los cambios que se necesiten.
Por eso dos webs con un aspecto parecido pueden tener costes de mantenimiento muy distintos. Una web sencilla, bien construida y que apenas cambia necesita poco trabajo. Una web con muchas extensiones, integraciones o una tienda, o una que lleva años sin actualizarse, necesita bastante más.
Los costes fijos de tener una web
Antes del mantenimiento propiamente dicho están los gastos de infraestructura. El alojamiento (hosting o servidor) varía mucho según el tráfico y la tecnología, y el dominio se renueva cada año. El certificado SSL, que habilita el candado del navegador, suele estar incluido o ser gratuito en la mayoría de proveedores.
A eso se añaden, según la web, las licencias de temas o plugins de pago, que suelen renovarse cada año, y servicios externos como el envío de correos desde formularios, los mapas o las herramientas de analítica. Conviene tenerlos todos identificados, porque son fáciles de olvidar hasta que caducan.
El trabajo técnico
La segunda parte es el trabajo de mantener la web: actualizar, hacer copias, revisar la seguridad, vigilar que no se caiga y hacer cambios. Es la que más varía de una web a otra y la que explicamos en los siguientes apartados.
Qué incluye el mantenimiento de una web
Un mantenimiento completo cubre cinco frentes. Las copias de seguridad periódicas, guardadas fuera del servidor y comprobadas para poder restaurarlas. Las actualizaciones del gestor de contenidos, las librerías y las dependencias, probando después que todo sigue funcionando. La seguridad: revisión de vulnerabilidades conocidas, certificados y accesos.
A eso se suman la monitorización, es decir, vigilar que la web responde, que los formularios llegan y que no aparecen errores, y los pequeños cambios de contenido o de funcionamiento que el negocio va necesitando. Es lo que cubre nuestro servicio de mantenimiento web.
Preventivo, correctivo y evolutivo
En el sector se distingue entre tres tipos de mantenimiento. El preventivo se adelanta a los problemas: actualizaciones, copias y revisiones periódicas. El correctivo resuelve lo que falla: un error en un formulario, una página que no carga o un problema tras una actualización. Y el evolutivo incorpora mejoras: nuevas secciones, cambios de diseño o mejoras de velocidad y SEO.
Al comparar presupuestos conviene preguntar cuáles de los tres incluye cada uno. Una cuota baja suele cubrir solo el preventivo, y los cambios se facturan aparte.
Lo que suele quedar fuera
Un rediseño, una funcionalidad importante o una integración con otro sistema no son mantenimiento: son proyectos, con su propio alcance y presupuesto. Plantearlos así es más claro para las dos partes que consumir varios meses de cuota en ellos.
Factores que determinan el coste
El primer factor es la tecnología. Una web en un gestor tradicional con muchos plugins, una web a medida sobre un headless CMS o una tienda en una plataforma como Shopify tienen necesidades de mantenimiento muy diferentes. En las plataformas de pago por suscripción, la propia plataforma se encarga de la seguridad y las actualizaciones de su parte, y eso se paga en la cuota.
Después pesan la complejidad (integraciones, áreas privadas, varios idiomas, tienda online), la frecuencia de cambios, el tiempo de respuesta que necesita el negocio ante una caída y el estado de partida: una web heredada que lleva tiempo sin actualizarse exige una puesta al día antes de poder mantenerla con normalidad.
Por qué un WordPress con muchos plugins cuesta más
WordPress es el gestor de contenidos más extendido: según W3Techs, a fecha de octubre de 2026 lo usa cerca del 40 % de todas las webs. Bien hecho y con un equipo profesional detrás, funciona y puede escalar; hay grandes medios publicados en WordPress. Su gran ventaja es que resulta muy económico al principio.
Esa ventaja se reduce a medida que la web crece en complejidad. Cada función nueva suele añadir un plugin, cada plugin trae sus propias actualizaciones y no siempre son compatibles entre sí, y el panel se llena de opciones que el equipo no necesita. No es que la web se rompa: es que mantenerla y hacerla crecer sale cada vez más caro.
Por qué un headless reduce el mantenimiento
En una web construida sobre un headless CMS, lo que la web necesita se desarrolla dentro del propio proyecto, sin plugins de terceros ni capas de caché añadidas. El mantenimiento no desaparece, pero se concentra en actualizar un conjunto acotado de dependencias (Node.js, Next.js, React y el gestor) y aplicar los parches de seguridad. Por eso es la arquitectura que usamos en nuestro desarrollo web a medida.
Cómo planteamos el mantenimiento en Devyond
En las webs que desarrollamos, construidas con React, Next.js y Payload, el mantenimiento se plantea como una cuota recurrente que incluye la monitorización, las actualizaciones, la revisión de vulnerabilidades y la comprobación periódica de que todo funciona. Su importe depende del tamaño y la complejidad de cada web, y lo concretamos en la propuesta del proyecto.
Los cambios y las mejoras que el negocio va necesitando también se concretan con cada cliente, de modo que siempre se sabe qué se ha hecho y qué ha costado. Las condiciones están en nuestra página de mantenimiento web.
Tu WordPress, mientras lo migramos
Si tu web actual está en WordPress, la mantenemos mientras planificamos y hacemos su migración a un gestor de contenidos moderno. Trabajamos con bolsas de horas: 10 horas por 500 € (la mínima), 20 horas por 950 € o 30 horas por 1.350 €, IVA no incluido. Con la bolsa se cubren las actualizaciones del núcleo, el tema y los plugins, las copias de seguridad, la revisión de la seguridad y los cambios que la web vaya necesitando. Las horas se pueden usar durante 3 meses, y no hay permanencia ni cuota mensual.
No ofrecemos mantenimiento indefinido de WordPress ni hacemos webs nuevas en WordPress. Preferimos que la inversión vaya a una web que cueste menos de mantener y que pueda crecer, y planificar bien la migración de los contenidos para no perder nada por el camino.
Cuándo no compensa seguir manteniendo
Si la web está muy desfasada o ya no representa a la empresa, mantenerla mes a mes puede salir más caro que renovarla. Al revisarla te lo diremos, y si conviene una web nueva, los factores del presupuesto los explicamos en cuánto cuesta una página web.
Qué cuesta y cómo reducirlo
Mantener una web tiene dos costes: los fijos de infraestructura y el trabajo técnico de copias, actualizaciones, seguridad, monitorización y pequeños cambios. Lo que más pesa en el segundo es cómo está construida la web: cuantas más piezas de terceros acumula, más cuesta mantenerla, y una web bien construida sobre un headless CMS lo reduce de forma notable.
Siguiente paso
Si quieres saber qué necesita tu web y cuánto costaría mantenerla, la revisamos contigo. Consulta nuestro servicio de mantenimiento web o todos nuestros servicios de diseño y desarrollo web.
Hablemos de tu web
En una primera conversación vemos cómo está hecha tu web, dónde está alojada y qué necesita, y te recomendamos la forma de mantenerla que mejor encaja.
